Me abriste el pecho en dos con un flechazo certero, y espiarte pasò a ser una parada más en mi ruta cotidiana. Una mirada, una semana peleándome por vos, contra mi mundo por vos. Durmiendo en soledad. se duerme abrazado a los miedos. Y sin tener valor, enloquecí. 

A mi alrededor; un baldazo de agua fría, un sueño en pesadilla, al ver cerrado el local de ilusión, sin que supieras quién soy.




No hay comentarios:
Publicar un comentario