Algunos aseguran que nadie en el mundo es imprescindible, sin embargo hay un par de personas que para cada uno de nosotros son únicas, y nos resulta dificil, una vez en nuestra vida, imaginar seguir con ellas. Muchas veces, el miedo a perder a esas personas se torna algo cotidiano, y nos paraliza. Te nubla, te pierde. Perder a esa persona siginificaría un futuro vacío, y hasta insignificante.
Paralelamente, hay que tener en claro que si nosotros las queríamos a nuestro lado, y ellas deciden abrirse, ¿hubiera valido, verdaderamente la pena conservarlas?




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