lunes, 27 de julio de 2009

Hoy ya no existe más aquel que teme a los abismos, y es hoy gracias a vos que mis miedos tienen terror, es tu risa que desarma, todas mis tropas se rindieron a tu reino de enseñanzas. Un panfleto supo dar cierto coraje y supiste ser mi enana y mi gigante. Sentí que el destino esperaba jugarme a matar o morir, vencí a ese extraño que supo habitar en mí. Y tu tiempo me dijo al oído, "estoy clausurado para el que no pelea". Este hombre sensible no cruza los brazos, no cree en refutar leyendas; demostró que tu amor no lo gana cualquiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario