De pronto me miras, te miro, y suspiras. Yo cierro los ojos, tú apartas la vista, apenas respiro. Me hago pequeñita, y me pongo a temblar. Y entonces ocurre; despiertan mis labios, pronuncian tu nombre, tartamudeando. Supongo que piensas, que chica más tonta, y me quiero morir. Pero el tiempo se para, te acercas diciendo; Yo no te conozco, ya te echaba de menos, cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.
Y ya estamos llegando. Mi vida ha cambiado, un día especial, este 11 de marzo, me tomas la mano, llegamos a un túnel que apaga la luz. Te encuentro la cara, gracias a mis manos, me vuelvo valiente y te beso en los labios. Dices que me quieres, y yo te regalo el último sobro de mi corazón.




No hay comentarios:
Publicar un comentario