domingo, 5 de abril de 2009

Fue en una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruzó, con la más dulce mirada que en toda su vida jamás conoció. Desde ese mismo momento el hada y el mago quisieron estar sólos los dos en el bosque amándose siempre y en todo lugar. Y el mal que siempre existió, no soportó ver tanta felicidad entre dos seres. Y con su odio atacó, hasta que el hada cayó en ese sueño fatal de no sentir. En su castillo pasaba las noches el mago buscando el poder que devolviera a su hada, su amor, su mirada tan dulce de ayer. Y no paró desde entonces buscando la forma de recuperar a la mujer que aquel día, en medio del bosque por fin pudo amar. Y hoy sabe qué es el amor, y que tendrá fuerzas para soportar aquel conjuro. Sabe que un día verá su dulce hada llegar y para siempre con él se quedará.

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